Más ejemplos prácticos
Goldman Sachs estaba preparando la documentación (currículums, información general de la empresa, ejemplos prácticos, planes de negocio, propuestas, etc.) que debía presentar para una importante licitación.
Como su cliente era portugués, todos los documentos debían entregarse en inglés y en portugués. Puesto que la fecha límite era inminente, la preparación de los documentos en inglés y su traducción al inglés tuvieron que realizarse paralelamente.
Por razones de tiempo, hubiera sido imposible encomendar a una única persona la traducción de todos los documentos. Aplomb reunió a un equipo de traductores financieros que trabajaron sin cesar hasta que todos los documentos estuvieron listos. Cada traductor se encargó de un tipo de documentos distinto, y de este modo se consiguió que la terminología fuera uniforme.
El proyecto se finalizó en el plazo establecido y nuestro cliente consiguió entregar su licitación a tiempo. Goldman Sachs nos expresó su enorme agradecimiento puesto que, sin la traducción, no hubieran podido participar en la licitación. De hecho, hubo empresas que, por no disponer de la traducción a tiempo, no pudieron presentar su propuesta.
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Un destacado banco de inversión estadounidense necesitaba traducir sus informes trimestrales, semestrales y anuales a los principales idiomas europeos.
La tarea de Aplomb era complicada porque, al haber repeticiones, teníamos que identificar, extraer y traducir los fragmentos nuevos. Sin embargo, de este modo, la documentación se mantenía al día sin el gasto innecesario de tener que pagar por el texto repetido.
Nuestros clientes escogieron a Aplomb para este trabajo porque podíamos ofrecer traducciones de excelente calidad, total discreción, y todo ello a un precio muy asequible.
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Una empresa de productos alimentarios internacional y una empresa de bebidas internacional se iban a fusionar. Muchos de los accionistas eran franceses, así que se solicitó a Aplomb que preparara la traducción al francés de todos los documentos para los accionistas, así como los documentos de las sociedades y los relativos a la fusión en sí.
Las traducciones se tuvieron que realizar a gran velocidad, pero sin que por ello se viera afectada la calidad. De hecho, la precisión de la traducción era de suma importancia, puesto que las bolsas de París y Londres debían darle su visto bueno.
Aplomb trabajó día y noche, incluidos los fines de semana, para poder entregar las traducciones de los borradores y las múltiples versiones revisadas a tiempo.
Por descontado, las traducciones se realizaron respetando estrictamente el carácter confidencial de la información, que no podía salir a la luz pública hasta que los datos de la fusión se hicieran públicos.
Aplomb tradujo y revisó cientos de miles de palabras en menos de tres semanas. Todo un logro que dejó a nuestros clientes encantados.
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